martes, 20 de octubre de 2009

La sexualización precoz de la infancia: Envoltorio sexy con talla infantil

La sexualización precoz de la infancia está siendo un hecho cada vez más preocupante entre padres profesores y psicólogos, y ello se traduce en ejemplos claros: Los niños empiezan a darle importancia a las niñas solo por su atractivo sexual. Esta afirmación lo recoge un informe de la American Psychological Association titulado Report on the sexualization of Girls.

A continuación os mostramos un artículo escrito por Alejandra Rodríguez sobre el tema que lleva el nombre de Envoltorio sexy con talla infantil, y que acaba con un inquietante "jugamos a ser lo que no somos".

Envoltorio sexy con talla infantil
Es un comentario que se repite en muchos parques y jardines de nuestro país: "Cada día empiezan antes". Las madres se refieren al coqueteo con los chicos, a las trifulcas por la ropa que ponerse, a la hora a la que hay que llegar a casa o al permiso para hacerse un tatuaje, un piercing o teñirse el pelo. Estos temas, propios de adolescentes, ocupan actualmente a progenitores de niñas de apenas 8 años.

¿Te has preguntado alguna vez por qué ocurre esto y, lo fundamental, si tiene algo de malo para los pequeños?
La Asociación Americana de Psicología sí se lo ha planteado, haciéndose eco de la alarma que sienten la mayoría de especialistas en psicología y psiquiatría infantil. Recientemente, esta institución estadounidense publicaba un extenso documento sobre lo que se conoce como sexualización precoz de la infancia, concretamente entre las niñas. Este concepto alude a la tendencia por adelantar la adolescencia a edades cada vez más tempranas. El resultado de que las niñas adopten conductas sexuales impropias de su edad conlleva riesgos físicos, psicológicos y sociales, ya que, además de los riesgos relacionados con la salud, el hecho contribuye a perpetuar el machismo y los comportamientos dominantes del varón sobre la mujer.La alteración de la percepción del propio cuerpo y los complejos son quizá los problemas más tangibles. Los expertos llevan años denunciando que desde los medios de comunicación se está proponiendo un canon de belleza irreal caracterizado por una delgadez extrema y unas medidas imposibles.Es normal que las niñas pequeñas estén regordetas y tengan tripita, pues están acumulando grasa para hacer frente al desarrollo de su cuerpo más adelante. Sin embargo, el modelo que se les propone es una mujer escuálida, con enormes pechos y unas curvas que no se alcanzan hasta la edad adulta.
Consecuencia: la edad media de inicio de los trastornos alimentarios ha bajado hasta situarse en torno a los nueve años. “Nos enfrentamos a un auténtico cajón de sastre con muchas niñas con trastornos intermedios. No encajan en ningún problema concreto, pero tienen rasgos de varios de ellos”, resume Carmen González, coordinadora de la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (Adaner).
Alarma
En este sentido, los especialistas ya han reclamado que los atracones (comer compulsiva y vorazmente para luego, y aunque no siempre, ayunar o purgarse) sean incluidos en el listado de trastornos de la conducta alimentaria porque pueden ser incluso más peligrosos que los clásicos.Y es que, según sugiere González “los trastornos incompletos no se ven a simple vista, progresan más despacio y no provocan la misma alarma en el entorno”. No obstante, y a pesar de que sean chicas aparentemente saludables, una bajada de potasio causada por una restricción dietética severa realizada en poco tiempo o por una vomitona mal controlada puede derivar en una parada cardiaca fatal.
Tangas para seis años
Otra investigación reseñada por los psicólogos estadounidenses evaluó las principales preocupaciones de las crías en el último siglo hasta hoy. Si en las primeras décadas estaban motivadas por sacar adelante sus estudios y portarse bien, en los últimos 20 años las inquietudes giran en torno a su aspecto físico, que se convierte en el eje de su autoestima y superación personal. No alcanzar estos objetivos provoca insatisfacción, ansiedad y depresión o actitudes negativas a unas edades cada vez más tempranas.Además, favorece que se descuiden otras habilidades y áreas de desarrollo intelectual y personal. “En definitiva, las prácticas sexualizadoras mantienen a las mujeres como objetos de atractivo sexual y de decoración; lo que condiciona la libertad de su pensamiento y evolución en el mundo” , escriben los autores del documento.Paradojas de la vida. Esta confusión entre la niñez y la edad adulta ha generado contradicciones tales como que existan tangas para crías de seis años mientras que las mujeres adultas se adornan con iconos infantiles con el objetivo de aniñar su aspecto. Jugamos a ser lo que no somos.

Fuente: padresycolegios.com/apa.org (American Psychological Association)