miércoles, 13 de octubre de 2010

Blancanieves



Otro personaje infantil que quedará en nuestra memoria por los siglos de los siglos es Blanca Nieves, personaje central de un cuento de hadas mundialmente conocido. La versión más conocida es la de los hermanos Grimm y la de Blanca Nieves y los Siete Enanos. La versión típica tiene elementos como el espejo mágico y los siete enanos (o duendes).

Antecedentes del cuento

En el Siglo XVI, en el libro de Giambattista Basile llamado Pentamerone o Lo cunti de li cunti, aparece la historia de Lisa, una niña que con siete años se clava un peine mágico y se queda inconsciente. Toda su familia la da por muerta y la ponen en un ataúd de cristal. Con el paso de los años, todos ven como la joven inconsciente crece hasta ser una bellísima adolescente. Una prima lejana, celosa de la belleza de Lisa, decide acabar con ella. Rompe el ataúd y agarra a Lisa del pelo, pero sin querer le arranca el peine, y la joven retorna a la vida. A esta versión aún le faltan elementos como el príncipe, los enanos y el espejo, pero tiene otros que serán importantes e inspirarán la versión que hoy se conoce: La parienta celosa, el peine envenenado, la joven que duerme pero parece muerta...

Argumento

Una reina se encontraba cosiendo junto a su ventana, ella se pincha el dedo con la aguja y la sangre cae a la nieve junto a la ventana con marco de ébano. Cuando ve la sangre en la nieve ella se dice a si misma: "¡Oh, cómo me gustaría que tuviera una hija que tenga la piel blanca como la nieve, labios rojos como la sangre y el pelo negro como el ébano!". Poco después, la reina da a luz a una niña que tiene la piel blanca como la nieve, labios rojos como la sangre y el pelo negro como el ébano. La reina decide ponerle a su hija Blancanieves.
La reina, que es una hechicera poderosa, posee un espejo mágico que responde a cualquier pregunta, a lo que a menudo se pregunta: "¿Espejito, espejito en la pared, quien en la tierra es más bella de todas?" a la que el espejo siempre responde: "Tú, mi reina, eres la más bella de todas." Pero cuando Blancanieves llega a la edad de siete años, se convierte en tan hermosa como el día, y cuando la reina le pregunta a su espejo, este responde: "Reina, usted está llena de belleza, es cierto, pero Blancanieves es más bella que tú.
La reina se pone celosa, y da órdenes a un cazador de llevar a Blancanieves en el bosque para ser asesinada. La reina le exige al cazador que de vuelta le traiga el corazón de Blancanieves, como prueba de su asesinato. El cazador lleva a Blancanieves al bosque, pero después de levantar el cuchillo para apuñalarla, se encuentra incapaz de matarla. Por el contrario, la deja ir, diciéndole que debe huir y esconderse, y le trae a la reina el corazón de un ciervo joven, que luego es preparado por el cocinero real y comido por la reina.
En el bosque, Blancanieves descubre una pequeña casa que pertenece a siete enanos, donde esta decide descansar. Allí, los enanos se apiadan de ella, diciendo: "Si mantienes la casa para nosotros, cocinas, haces las camas, lavas, coses, tejes y mantienes todo limpio y ordenado, entonces usted puede quedarse con nosotros, y tendrá todo lo que quieras”. Advierten a Blancanieves no dejar entrar a nadie mientras ellos están en las montañas. Mientras tanto, la Reina le pregunta a su espejo una vez más ¿Quién es la más bella de todas? ", Y se horroriza al enterarse de que Blancanieves no sólo está viva y bien sino que viviendo con los enanos, pero sigue siendo la más bella de todas.
La reina usa tres disfraces para tratar de matar a Blancanieves mientras los enanos están en las montañas. En primer lugar, disfrazada de vendedora ambulante, la Reina ofrece a Blancanieves coloridas cintas para el cuello, Blancanieves se prueba una pero la reina la aprieta tan fuertemente que Blancanieves cae desmayada, haciendole pensar a la reina que está muerta.
Blancanieves es revivida cuando los enanos le retiran la cinta de su cuello. A continuación, la reina se disfraza de persona mayor que vende peines y le ofrece un peine envenenado a Blancanives. Aunque Blancanieves se resiste a que la mujer le ponga el peine, ésta logra ponérselo a la fuerza y Blancanieves cae desmayada. Cuando llegan los enanos de las montañas le quitan el peine y se dan cuenta de que no alcanzó a clavárselo en la cabeza sino que solo la rasguñó. Por último, la reina prepara una manzana envenenada, se disfraza como la esposa de un granjero y le ofrece la manzana a Blancanieves. Cuando ella se resiste a aceptar, la reina corta la manzana por la mitad, y se come la parte blanca y da a la parte roja y envenenada a Blancanieves. Ella come la manzana con entusiasmo e inmediatamente cae en un profundo sopor. Cuando los enanos la encuentran, no la pueden revivir. Aun manteniendo su belleza los enanos crean un ataúd de cristal para poder verla toda el tiempo.
El tiempo pasa, y un príncipe que viaja a través de la tierra ve a Blancanieves en el ataúd. El príncipe está encantado por su belleza y de inmediato se enamora de ella. Este le ruega a los enanos que le den el cuerpo de Blancanieves y pide a sus sirvientes que trasladen el ataúd a su castillo. Al hacerlo, se tropiezan en algunos arbustos y el movimiento hace que el trozo de manzana envenenada atorada en la garganta de Blancanieves se caiga, haciéndola despertar. El príncipe luego le declara su amor y pronto se planea una boda.

La Reina vanidosa, aún creyendo que Blancanieves está muerta, pregunta una vez más su espejo quién es la más bella de la tierra, y una vez más el espejo la decepciona con su respuesta: "Tú, mi reina, eres bella, es cierto. Pero la joven reina es mil veces más bella que tú."
Sin saber que esta nueva reina era de hecho su hijastra. La reina es invitada al matrimonio de un príncipe de un país vecino, cuando se da cuenta que la nueva reina es la princesa Blancanives, la reina se asusta y se desespera tratando de pasar desapercibida.
Sin embargo el príncipe ve a la reina y Blancanieves la reconoce y le cuenta todo lo que la reina le hizo. Como castigo por sus malos actos, el príncipe ahora rey manda a confeccionar un par de zapatos de hierro que son calentados al fuego hasta quedar rojos, luego el príncipe ordena a la reina ponerse los zapatos calientes y esta se ve obligada a hacerlo mientras baila hasta que cae muerta.